viernes, 4 de mayo de 2018

Estimadas compañeras y compañeros:

La aprobación de 72 plazas para el concurso-oposición de acceso a la permanencia de los Oficiales de Complemento, al mismo tiempo que nuestros compañeros están siendo "desvinculados" (curioso eufemismo para decir lo que se conoce en otros ámbitos como despedidos), con la indiferencia del Mnisterio y de nuestros Diputados y Senadores (especialmente los de las respectivas y dilataas Comisiones y/o Subcomisiones de Defensa), un año más, señala lo que todos los que estamos implicados en el futuro de la Escala venimos anticipando desde hace seis años, que ni el Ministerio ni los Ejércitos van a hacer más de lo que están haciendo para mantener o recuperar a los Oficiales de Complemento lo que obligará a, a partir del año 2019 a todos aquellos que componen las promociones extensas de los Ejércitos a "desvincularse" forzosamente de su relación con las Fuerzas Armadas.  Esta situación deja a Oficiales que tendrán, al menos, 45 años cuando salgan del Ejército, a merced de un sistema de mercado, el español, que no es precisamente agradecido ni con sus militares ni con los que han cumplido esa edad límite, de 45 años planteándoles a muchos una situación laboral y social de precariedad, que se acentuará en los casos en los que el cónyuge no trabaje o hasta el término de su "contrato" hayan tenido que servir en una plaza diferente a la de su familia.  Quizá sea este el precio por su lealtad al Rey, a España y a la Constitución y quizá tenga una explicación razonable, más allá del "sabíais lo que firmabáis", aunque la Ley haya cambiado dos veces desde la 17/99.   
Con todo, ya que no son necesarios porque tienen una edad a la que se es "mayor" para ser teniente o capitán (recordemos que hay tenientes/capitanes/tenientes coroneles/coroneles en reserva trabajando en el Ministerio, al menos con 56 años), que no disponen de ley propia o se rigen por la Ley de la Carrera Militar sino que dependen de la Ley de Tropa, y que se tienen que ir porque no hay una voluntad clara de dejar a los poco menos de setecientos oficiales (691 a principios de 2018) que quedan en su condición de temporalidad, oficiales que por otra parte son tan Fuerzas Armadas como el resto de los militares que componen la Institución Militar, que fueron creados por ésta y como tal ejercen la transversalidad en sus puestos y funciones; ya que no son necesarios, se debería ofrecer a este personal que deja las Fuerzas Armadas, la posibilidad de acceder a una RESERVA con mayúsculas pues, ¿qué sentido tiene inventar una nueva figura como la del Reservista de Especial Disponibilidad?, figura esta en la que se ofrece una asignación en 12 pagas no vinculada a ningún índice nacional o europeo, que no cotiza, que además impide trabajar en la Administración o que deja al Ministerio la arbitrariedad de la activación.

 Como Oficiales de Complemento de la Ley 17/99 en su mayoría, este fue el juramento o promesa ante la Bandera que se realizó:

«¡Soldados! ¿Juráis por Dios o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?» A lo que los Soldados contestarán:
«¡Sí, lo hacemos!» El que tomó el juramento o promesa replicará:
«Si cumplís vuestro juramento o promesa, la Patria os lo agradecerá y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella», y añadirá:
«Soldados, ¡Viva España!» y «¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes «¡Viva!».

 
Pues resulta que teníamos un contrato.  De trabajo.  O mejor, un compromiso, temporal, inalienable, inquebrantable y permanente en el tiempo hasta la desvinculación.  En este mundo cambiante, lo único permanente es la condición de temporalidad de los militares temporales que, apartados de la posibilidad de desarrollar una carrera militar y sin futuro profesional observan como se facilita su "desvinculación" con las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, creemos que es posible consolidar como militares de carrera a todos los oficiales de complemento que así lo soliciten al Ministerio y a los Ejércitos.  Muchos de estos poseen perfiles necesarios para las Fuerzas Armadas, algunos incluso de los denominados "críticos"; otros poseen licenciaturas o ingenierías muy útiles para el desarrollo administrativo, funcional, operativo o de calidad de la Institución.  Es gente preparada, con el bagaje propio de años de experiencia que no se debe de arrojar a las garras del desempleo sin un estudio minucioso de cada uno de estos perfiles. Y estamos convencidos de que esa permanencia en los Ejércitos de los oficiales de complemento, sólo ofrecerá, en el medio y en el largo plazo un beneficio para todos los que formamos esta GRAN FAMILIA.

Desde AMCOFAS trabajamos para mejorar la calidad de vida y la efectividad de las Fuerzas Armadas.
Estimadas compañeras y compañeros:

Por diversos medios nos ha llegado esta convocatoria, que exponemos aquí por considerarla de interés:  

CONVOCATORIA DE CONCENTRACIÓN DE MILITARES REALIZADA POR
AUME, ATME, AMTM, UMT Y 45SINDESPIDOS
Son muchos los problemas que los militares venimos arrastrando sin que sean atendidos y sin tener atisbos de solución inmediata. A unos problemas enquistados se van sumando otros nuevos, siendo la dejadez del Ministerio de Defensa más que preocupante.
La situación en general de la profesión, atendiendo a los militares profesionales tanto de carrera como temporales, comienza a ser un auténtico desastre, pues lleva un tiempo produciendo situaciones de indignidad que no son atendidas. La mala aplicación de la Ley de tropa y marinería está dejando en la calle a militares que debieron recibir un apoyo decidido mediante una preparación adecuada y mediante un abanico de posibilidades de reinserción laboral que no se han dado; curiosamente el MINISDEF contrata empresas de seguridad sin límites de edad para sus trabajadores. Los procesos de promoción y ascenso continúan sujetos a un sistema opaco, subjetivo y carente de garantías, truncando carreras y expectativas y sin una clara proyección de futuro para el militar. Las retribuciones, superado el periodo de crisis que no nos ha permitido reivindicar unos salarios justos, estamos viendo que no son una prioridad para el ministerio; se hablan de cantidades astronómicas para material, pero para las personas y para los medios de vida en las unidades no se proyectan mejoras. Derechos como la conciliación, horarios y jornadas justas o el de asociación, este último con recientes hechos preocupantes sobre el acoso y persecución e incluso espionaje de miembros de las delegaciones legalmente establecidas, así como el de reunión, parecen no existir en las Fuerzas Armadas. A esto hay que sumar la desatención al personal que ha tenido que abandonar las Fuerzas Armadas por edad o por perdida de condiciones psicofísicas y se encuentra en situación precaria.
Hemos sido pacientes esperando el final de la crisis económica y a que el nuevo gobierno tomara las riendas en el Ministerio de Defensa para dar el impulso necesario al mismo, intentando la igualación del militar con el resto de la ciudadanía, pero lo único que existe son las llamadas reiteradas realizadas principalmente desde las asociaciones y sin apenas respuesta por parte de los dirigentes ministeriales.
Se nos intenta mantener paralizados mediante subcomisiones interminables, estudios que no acaban o planes que, sin personal, sin medios y sin presupuesto, están totalmente vacios, resultando todo ello una auténtica tomadura de pelo al militar y a sus familias.
Por todo ello creemos necesario trasladar a la opinión pública y a las instituciones del Estado la actual situación en que nos encontramos los militares a causa de la inacción del Ministerio de Defensa y a la falta de una política decidida en pro del personal.
El próximo 12 de mayo vamos a concentrarnos en Madrid para mostrar nuestro malestar y hacer llegar a toda la ciudadanía y poderes públicos que los militares, aunque pacientes, no nos callamos en defensa de nuestros trabajos, de nuestros salarios, de nuestra carrera, de nuestras familias y en definitiva, de nuestra dignidad.
EL 12 DE MAYO A LAS 12:00 EN MADRID, TE ESPERAMOS